¿Sientes que repites con tus hijos las heridas que te marcaron? A menudo, nuestro pasado actúa como un laberinto invisible de moldes y mandatos que nos impide conectar.
En este artículo, desde la mirada de la terapia Gestalt, te invito a descubrir cómo se puede sanar heridas de infancia y deshacer la maldición familiar conectando con tus hijos: El camino más directo para que tu crianza sea un espacio libre y sano.
Con profundo amor, dirigido a Padres, Madres y Terapeutas